Proyecto antiincendios chileno colabora con “cabras bomberas”
Alrededor de 200 cabras son parte de la iniciativa de “Buena Cabra”, organización comprometida con la prevención de incendios forestales y la protección del medio ambiente, que colaborará en el plan preventivo de incendios de la UdeC.

Proyecto antiincendios chileno colabora con “cabras bomberas”
TEST En 2016, Rocío Cruces y Victor Faundez crearon Bosques Chacay, un parque dedicado a la conservación de especies y ecoturismo ubicado en un sector rural de Santa Juana. El primer año de la reserva fue tranquilo y fructífero, pero los múltiples focos de incendios que afectaron a Chile en 2017, pusieron la alerta para que Rocío y Victor pensaran en cómo protegerse ante los incendios. A raíz de esta preocupación, partió el desarrollo de “Buena Cabra”.
Sobre las motivaciones de “Buena Cabra”, Rocío Cruces contó que “la vulnerabilidad del territorio y la amenaza de un incendio a unos pocos km nos hizo reflexionar e investigar cómo podíamos prepararnos para un incendio y proteger el parque. Fue entonces que descubrimos el pastoreo estratégico para la prevención de incendios que se realiza en diversos países sin precedentes exitosos en Chile”.
Las cabras se alimentan de una amplia variedad de vegetación, incluso de algunas plantas que son tóxicas para otros herbívoros. Estos mamíferos pueden consumir entre el 2,5 y 3% de su peso en materia seca y tienen la capacidad de desplazarse por lugares poco accesibles para obtener su alimento.
“Las cabras tienen la capacidad de comer vegetación herbácea y arbustiva, principalmente la zarza, especie exótica que es considerada una plaga muy difícil de erradicar y altamente combustible”, agregó Rocío Cruces.
La Universidad de Concepción expuso su plan de acción para la prevención y gestión de riesgos en época de incendios y sumado a la brigada forestal y el uso de cámaras con inteligencia artificial, estará presente el rebaño de “Buena Cabra”. Los caprinos se ubicaran por 20 días a los alrededores de la Laguna de Patos de la UdeC, pudiendo ser observados por toda la comunidad.
En épocas de incendios, la presencia de hierbas y pastizales se transforma en combustibles para la propagación de estos. Un rebaño de cabras puede consumir eficazmente dicha vegetación y además, tienen un sistema digestivo efectivo para evitar la propagación de vegetación no deseada. Cuando una cabra consume una semilla, esta se vuelve inutilizable, es decir, no puede florecer pese a ser eliminada en las heces del animal.
La estrategia de implementar cabras para el control de incendios de “Buena Cabra” fue probada el verano del 2023 durante los incendios que afectaron al territorio de Santa Ana, colindante a Santa Juana. En esa ocasión, el rebaño fue llevado a una zona segura donde se necesitaba empezar a contar el trecho de expansión del fuego.
Sobre la primera experiencia de “Buena Cabra”, Roció relató que “el mega incendio Santa Ana azotó nuestro sector en las peores condiciones: 40°C, fuertes vientos, muy baja humedad, sin energía eléctrica desde el día anterior, nula conexión telefónica”.
“Tras años de trabajar con las cabras había llegado el momento, el fuego no logró entrar al parque donde implementamos el pastoreo estratégico. Se transformó en un cortafuego verde que protegió la vida de la comunidad aledaña”, añadió.
Tras el éxito de su plan, “Buena Cabra” obtuvo apoyo de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) y gracias a esto el equipo pudo comprar implementos para llevar al rebaño a otros territorios, comprar mallas para delimitar las zonas de trabajo y contratar personal para el cuidado de las cabras.
Además, Roció Cruces contó que las aproximadamente 200 cabras bombero de su rebaño, “están bajo el cuidado diario de nuestro equipo humano. Complementamos el cuidado en la alianza con la Universidad Santo Tomás y su carrera de Medicina y Técnicos en Veterinaria”.
“Buena Cabra” está conformado por un equipo de 5 integrantes, el que cuenta con el apoyo de diversas instituciones públicas y privadas: Juntas de Vecinos, la agrupación local Oficios de Nahuelbuta de Santa Juana, la Universidad de Concepción, la Universidad Santo Tomás, la Universidad del Desarrollo, Fundación Lepe, Fundación El Árbol, CONAF e INDAP.
El beneficio de prevención de incendios no es el único plus de la estrategía de Buena Cabra, el controlar el crecimiento de vegetación no deseada con pastoreo ayuda a reducir el uso de herbicidas y químicos. “Queremos contribuir a la disminución de riesgos de incendios, promoviendo prácticas regenerativas para mejorar la calidad de suelos, la protección de los ecosistemas y que fortalezcan las capacidades de las comunidades frente a los desafíos del cambio climático”, sostuvo la fundadora de “Buena Cabra”.
La estrategia de “Buena Cabra” no solo se ha probado en Chile, Alissa Cope es dueña de una empresa estadounidense que lleva casi 8 años colaborando con criadores locales y sus rebaños para controlar la vegetación no deseada en California. Cope, en National Geographic, señaló que “descubrimos que tras dos años de pastoreo, cambiamos la ecología de un lugar. Pasa de ser una hierba nociva realmente loca y fuera de control a ser hierba de bajo crecimiento".
Las proyecciones de “Buena Cabra” son seguir expandiendo el territorio en el que pueda estar presente su rebaño. Roció señaló que el equipo sueña con lograr colaboraciones con grandes empresas que estén motivadas por optar por soluciones ecológicas ante los incendios, además “es clave la asociación con los campesinos de las comunidades para que la pequeña ganadería vuelva a renacer”, añadió.
- Biotecnología