Paulina Aldunce, investigadora, académica y expositora de Congreso Futuro 2025  advierte que el alza sostenida de las temperaturas está alterando los ciclos de flora y fauna. Un estudio publicado en Climate Dynamics proyecta que las temperaturas máximas podrían subir más de 6°C hacia fines del siglo XXI.

La primavera y el otoño no han desaparecido, pero ya no son lo que eran. Esa es la conclusión de Paulina Aldunce, académica de la Universidad de Chile e investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, quien a partir de estudios de percepción constata que la ciudadanía siente que las estaciones intermedias se han ido diluyendo. La causa, advierte, es la crisis climática y el alza sostenida de las temperaturas globales.

“Esto es debido al cambio climático y el aumento de la temperatura global, que hace que tengamos en promedio todos los días mayor temperatura. Entonces, obviamente, tanto la primavera como el invierno tienen un promedio diario mayor que hace un tiempo atrás”, explicó la investigadora, quien expuso estos antecedentes en Congreso Futuro 2025.

Aldunce precisa que la percepción ciudadana tiene respaldo empírico. Según los estudios que ha realizado, las personas expresan sentir que el otoño y la primavera están desapareciendo, y no se trata solo de una impresión subjetiva. “No es solo una sensación de mayor calor, hay mayor calor en primavera y en otoño. Entonces, eso hace que haya una sensación de que estas estaciones están desapareciendo”, señaló.

El fenómeno no afecta solo a las personas. La flora y la fauna organizan sus ciclos de reproducción y floración en función de las temperaturas, por lo que el alza generalizada del calor desordena sus comportamientos estacionales. “Hay como un acortamiento, por decirlo así, de la primavera y el otoño con respecto al verano. Es decir, como que el verano ha ido ganando más tiempo”, comentó Aldunce.

Chile no es un caso aislado. Investigaciones en Europa y Asia oriental documentan que el verano lleva décadas ganando terreno a costa de las estaciones intermedias. Estudios en China registran que la primavera llega entre dos y cuatro semanas antes que hace medio siglo, mientras que el otoño se retrasa en una proporción similar. En el Mediterráneo, el IPCC ha constatado el mismo patrón a través de indicadores como el adelantamiento de la floración y la migración de aves.

La ciencia proyecta que esta tendencia se profundizará también en nuestro país. Un estudio publicado en marzo de 2021 en la revista Climate Dynamics por investigadores de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la U. de Chile, liderados por el académico Manuel Paneque, analizó la evolución de temperaturas y precipitaciones en 400 puntos del territorio nacional hasta el año 2100. 

En el escenario más optimista, las temperaturas mínimas y máximas subirían hasta 2°C. En el más adverso, los aumentos superarían los 6°C en los meses de invierno y los 4°C en el resto de las temporadas. Las precipitaciones, en tanto, disminuirían 60% entre las regiones de Atacama y Los Ríos, mientras que en el altiplano y la zona austral aumentarían un 40% y un 20%, respectivamente. 

Paneque advirtió que Chile tiene condiciones favorables para moderar el alza de temperaturas, pero no así para frenar la caída de las precipitaciones,“las que se espera sigan disminuyendo durante varias décadas más, amenazando seriamente a los recursos hídricos“.

https://congresofuturo.cl/charlas/de-la-crisis-a-la-oportunidad