Durante su presentación en Congreso Futuro 2026, el ejecutivo de NEC Corporation y especialista en gestión de riesgos de desastres, Takito Toeda explicó cómo funciona la tecnología desarrollada junto a la Agencia Meteorológica de Japón para detectar rápidamente sismos y anticipar la reacción de respuesta de la población. La información que logran recopilar es crucial para tomar decisiones críticas, evacuar personas, proteger infraestructuras y destinar personal a las áreas más vulnerables ante un sismo.

En un terremoto, unos pocos segundos pueden marcar la diferencia entre abrir una puerta o quedar atrapado, entre buscar refugio o enfrentar un desastre mayor. En Japón, esos segundos ya se pueden anticipar gracias a sistemas de alerta temprana que detectan sismos antes de que se sientan. Sobre esta tecnología, y por qué puede ser clave para países sísmicos como Chile, habló Takito Toeda, ejecutivo de NEC Corporation y especialista en gestión de riesgos, en su charla “Un futuro más seguro con tecnología japonesa de alerta sísmica”, presentada en Congreso Futuro 2026.

La empresa en la que trabaja el ejecutivo es una de las más antiguas de Japón, con más de 120 años desde su fundación, opera en más de 50 países y se dedica a ofrecer soluciones avanzadas en materias como la inteligencia artificial, la biometría, la seguridad cibernética y redes 5G, orientadas a la innovación social, ciudades inteligentes y la transformación digital para gobiernos y empresas a nivel global. En cuanto a la tecnología para sismos, trabajan en conjunto con la Agencia Meteorológica japonesa para su desarrollo e implementación.

Explicó que este sistema se basa en herramientas que identifican los dos tipos de ondas que se provocan cuando ocurre un movimiento telúrico: la primaria y secundaria. “La primaria avanza aproximadamente 7 kilómetros por segundo. Y la secundaria, avanza 4 kilómetros por segundo. Aprovechando la diferencia de la velocidad, colocamos sensores sismógrafos y cuando se detecta una onda primaria, inmediatamente analizamos esa información: dónde está el epicentro, la magnitud y la ubicación, cuándo ocurrió y la intensidad sísmica”.

Este sistema puede ayudar en distintos eventos naturales, como inundaciones, erupciones volcánicas, sismos o incluso tsunamis. “Toda la información llega a la Agencia, utilizando nuestra tecnología, se analiza el caso y si existe un riesgo, se emite una alerta automática a la población”.

Takito Toeda explicó que en el momento en el que ocurre un sismo se grafica en una pantalla, de forma inmediata, dónde ocurrió el evento y cuánto tiempo se demorará en llegar “un movimiento fuerte” a cualquier lugar.

“Mirando, podemos decir que en Santiago tenemos 10 segundos, o en Concepción tenemos 20 segundos. O sea, cuántos segundos tengo hasta recibir un impacto fuerte”, señaló el ejecutivo japonés.

Otra de las ventajas que tiene esta tecnología es que contribuye a la toma de decisiones al momento de entregar ayuda o reconstruir zonas que han sido afectadas por un desastre natural. Lo anterior, ya que permite identificar cuáles son las zonas que han recibido más fuertemente el impacto de un evento de esta naturaleza.  El experto ejemplificó lo anterior mostrando una captura de mapa del megaterremoto de 2011 ocurrido en Japón: “mirando eso, los tomadores de decisión, por ejemplo, pueden ver que el epicentro está lejos, pero esta ciudad va a tener un gran impacto. Entonces, ese es el lugar donde se debe enviar primero el equipo de rescate, que siempre en estos casos son limitados”.

Respecto a la alerta que recibe la ciudadanía, el experto señaló que cuando ocurre un movimiento telúrico pueden ganar hasta 10 segundos con este sistema, lo que les da tiempo para reaccionar alejándose de ventanas, ubicándose debajo de mesas, abriendo puertas, entre otras cosas.

Esto sobre todo considerando la intensidad que pueda tener el sismo. Explicó que en Japón tienen una escala de 0 a 7, en la que 0 es que no hay movimiento y 7 es destrucción total. Entonces, cuando tienen una alerta, por ejemplo, de escala 5, saben que el evento podría ser tan fuerte como para botar los muebles de un lugar o complicar el movimiento.

El especialista puso como ejemplo, también, el megaterremoto del 2010. “Si una magnitud como esta ocurriera hoy en Santiago, al integrar la información al sistema y realizar la simulación es posible cuantificar el daño. A partir de esos datos, se pueden definir mejor las inversiones: dónde es necesario incorporar aislamiento sísmico, reforzar muros o evaluar el impacto económico. Utilizando esta herramienta, el gobierno puede orientar de mejor manera sus decisiones de inversión”.

Al finalizar su intervención, el japonés destacó una idea clave, más allá de la tecnología: la resiliencia se construye con precisión, paciencia y aprendizaje continuo, valores profundamente arraigados en la cultura japonesa y esenciales para enfrentar los desastres del futuro en América Latina.

La charla “Un futuro más seguro con tecnología japonesa de alerta sísmica” de Takito Toeda se encuentra disponible en el canal de YouTube de Congreso Futuro.