Boyd Swinburn plantea la Sindemia Global de la obesidad, la desnutrición y el cambio climático, lo que habla de una epidemia sinérgica donde se agregan dos o más epidemias simultáneas o secuenciales o grupos de enfermedades en una población con interacciones biológicas, que exacerban el pronóstico y la carga de la enfermedad. Su análisis plantea que la falta de implementación de políticas se debe a tres cosas principales: la oposición de la industria, que convierte el poder económico en poder político, la falta de regulación por parte del gobierno ya sea por corrupción o sistemas débiles de gobernanza y la falta de demanda pública por estas políticas, es decir, la falta de presión para el cambio. La clave para las organizaciones e iniciativas que busquen atacar estas tres pandemias es pensar en cambios en el sistema alimenticio en conjunto, un nuevo modelo donde prospere la salud humana, el bienestar de los ecosistemas, la equidad social y prosperidad económica.