Estudios muestran que las fake news que confirman mi sesgo tienen más validez a mi juicio que aquellas que desafían mis creencias. Esto parece culpar en general a las personas y su falta de juicio, pero también existe un sesgo en los algoritmos de las redes sociales, cuyo objetivo es retener la atención y permanencia del usuario. Sebastián Valenzuela habla sobre la desinformación, nuestra participación en la producción y trasmisión de fake news, lo difícil que es conocer los verdaderos propósitos de la desinformación y los riesgos principales en las noticias falsas que afectan la democracia: los problemas de gobernabilidad que genera un ecosistema donde la información y desinformación conviven; y la desconfianza que generan en instituciones.