Desde hace un tiempo está comprobado que el ADN no tiene la decisión final frente a quienes somos, el medioambiente en el que nos desarrollamos tiene mucho que decir al respecto. Paola Cassanello nos habla sobre cómo el genotipo heredado, la exposición a virus, antioxidantes y prebióticos pueden cambiar la expresión genética, teniendo un efecto antenatal que puede afectar tejidos o el sistema inmune y tener una consecuencia permanente al momento de nacer.