Paula Jofré nos cuenta cómo a través de una colaboración con un biólogo en Cambridge comenzó a ver las estrellas de una manera diferente, lo que la llevó a crear un árbol filogenético de 20 estrellas con tres familias principales. Esto destaca la relevancia de crear espacios de colaboración donde científicos de diferentes disciplinas tengan un lugar para conversar y se potencie la diversidad de género, nacionalidad e intereses.