Pensador de Diseño, Filósofo y Emprendedor, Co-Fundador del Centro de Tecnología Humana, Tristan Harris nos habla del poder de las empresas tecnológicas como Google, Facebook, Youtube, Snapchat o Instagram, que están diseñadas por científicos, ingenieros y especialistas de datos para manipular nuestras mentes y competir por nuestra atención a través de notificaciones, emails y videos que transforman una decisión consciente de interactuar con una aplicación, en una adicción. Esta es la competitiva economía de la atención, donde el éxito y precio de las empresas tecnológicas está directamente ligado al tiempo que pasamos en pantalla, y donde la manipulación de nuestro cerebro y nuestras emociones ha tenido un gran impacto en nuestra percepción de la realidad, creando formas de interacción digital que comienzan a definir nuestras relaciones humanas. Esto nos invita a dar un giro y buscar crear una tecnología más humana y ética, cuyo fin máximo no sea extraer información de los seres humanos con fines económicos, sino que esté enfocada en solucionar los grandes desafíos de la humanidad.