La inteligencia artificial es un área interdisciplinaria, que necesita que la inversión no solo esté en el desarrollo de la tecnología, sino que también en investigaciones que analicen el impacto social y ético de cada avance. Valentina Goddard plantea cómo la inteligencia artificial es hoy, y seguirá siendo en el futuro, una de las fuerzas económicas más grandes que haya impactado a nuestro planeta, por lo que es importante analizar cuál será su efecto en la desigualdad social que ya existe en muchos países. Para contrarrestar un efecto negativo, la clave es crear una IA más ética y democrática que involucre en su desarrollo a la sociedad civil, a través de organizaciones sin fines de lucro, con el fin de potenciar la confianza y acelerar la adopción de estas nuevas tecnologías.