Los últimos años la democracia ha sufrido a nivel mundial por la falta de confianza de los ciudadanos, un alto grado de cuestionamiento y constante inestabilidad. Para Joan Subirats esto no es una crisis, sino que un cambio de época gatillado por la tecnología que afecta directamente en la reducción de la capacidad financiera de los estados, la relación y comunicación entre las personas y la pérdida de valores de los países a raíz del miedo al cambio. Esto potencia que comiencen a aparecer líderes autoritarios y movimientos xenófobos, lo que hace necesario que los ciudadanos no sean víctimas del miedo y recuperen su capacidad de participación y por sobretodo, el sentido de comunidad y pertenencia.