La lingüista Lera Boroditsky explica el poder del lenguaje para transmitir y dar forma a nuevas ideas. Explora cómo el lenguaje estructura e influye en nuestros pensamientos, utilizando ejemplos como el del grupo aborigen de Australia que utiliza los puntos cardinales para describir el espacio. Boroditsky también analiza cómo las distintas lenguas y prácticas culturales influyen en la forma en que los seres humanos se orientan en el espacio y el tiempo, y cómo las lenguas moldean la forma en que percibimos el mundo, incluidos los colores y los acontecimientos. Subraya la necesidad de que los científicos acepten la diversidad de lenguas para tener una comprensión global de la mente humana. Boroditsky concluye destacando el poder del lenguaje como herramienta para la cognición e insta a los individuos a pensar activamente en cómo se puede utilizar el lenguaje para dar forma y comunicar sus pensamientos.