Karl Friston analiza el concepto de codificación predictiva y cómo lo utiliza nuestro cerebro para minimizar la sorpresa o los errores de predicción. Explica que la percepción consiste en ofrecer una buena explicación y minimizar la energía libre, que es una medida de la sorpresa. Friston destaca la importancia de la actualización de las creencias, la reducción de la incertidumbre y los principios de la inferencia activa y la curiosidad artificial. También explora la relación entre la energía libre y la energía libre esperada en la percepción y la acción. Friston concluye analizando cómo regula el cerebro la incertidumbre y la novedad y subraya la importancia del cuestionamiento y la curiosidad.