La enfermedades genéticas – que son entre 6 mil a 10 mil en el mundo – están relacionadas con diferentes áreas de la medicina, ya sea inmunología, cardiología, dermatología o neurología, entre otras. Matthew Porteus nos cuenta cómo se puede usar la edición del genoma para curar las enfermedad de células falciformes o anemia falciforme, donde un cambio en los aminoácidos hace que la proteína no funcione correctamente, evitando que el oxígeno llegue al cerebro de manera correcta. Este enorme avance tecnológico requiere el desarrollo de una serie de reglas éticas que impidan otro uso, como el crear humanos aumentados que terminen generando una mayor desigualdad en el mundo.